Este blog es un espacio para narrar las vivencias, reflexiones, y conclusiones de los temas que estén en boga de todos.
20100706
Favor no me molesten, de pronto estoy creyendo...
20100702
Padres inagotables
Cuando existe un bebé en la familia, el entorno cambia, el lenguaje es diferente, el rostro, los ojos, la piel, el aliento, y los sabores de la casa. Todo para que los bebés desde que están así sin poder hablar, tengan el mejor de los lugares y el mejor de los recursos que le pueden dar los padres.
De hecho cuando existe un bebé en la casa, la energía es inagotable porque hay que preparar la comida, al rato hay que darle de comer, después hay que cambiarlo, luego jugar con él, y mientras sucede todo eso, hay que educarlo! Qué buen reto es este el de un bebé en casa.
Vaya pues este saludo y estas palabras para honrar a los padres que ofrecen un amor sin límites.
20100701
Favor no me molesten, de pronto estoy creyendo...
20100630
Los candidatos se preguntan: ¿Acaso seré yo maestro?
20100624
Reflexiones nacidas de los escritos de Saramago
No pretendo mostrar a Saramago con un prócer de la humanidad, tampoco como el hombre ideal que todos deberían seguir, y mucho menos mostrar a quien esto escribe como un gran conocedor de su obra. No. Mis líneas están dedicadas para compartir con ustedes que José Saramago me hizo reflexionar sobre qué postura y qué ideología debo seguir para construir con la sociedad a la que pertenezco un México equitativo, autosustentable, y respetuoso de los derechos de los ciudadanos.
20100622
De la necesidad de escribir “futbol” para ser leído…solo por hoy
Así que el viernes dedicaré este espacio para compartir con ustedes algunas reflexiones que me han dejado los escritos, publicaciones, y declaraciones de Saramago, aunque tal vez cuando yo termine de escribir y usted de leer, podamos pensar que le miento y que me sucedió como alguna vez lo dijo el otro maestro, Monsiváis: “mentir, es a lo más que uno aspira. Si me pronuncio ante un tema, no creo estar diciendo la verdad, sino no estar mintiendo de acuerdo con lo que yo conozco…”
20100618
Y todavía me pregunto...si el ciego no seré yo
Hoy he visto un ciego en mi camino y al verlo me llenó de una sorpresa inquietante cuando tomado de su compañero que es el bastón, trastabillaba en sus pasos y salpicaba los zapatos rotos con los restos de lluvia debajo de él.
Hoy he visto un ciego al andar y al estirar mi brazo para tomarlo, sus ojos ciegos impactaron a mi vista dejándome atónito por la contemplación del ser humano que luchaba por encontrar la vereda.
Hoy he visto un ciego al andar y al tomarlo del brazo mi cuerpo parecía débil y desahuciado cuando su persona mostró la fortaleza de un roble que lo ha formado a lo largo de su andar.
Hoy he visto un ciego en mi camino que tenía mayor ubicación en medio de una amplia banqueta dañada por los años y los maltratos de los hombres, y su dirección era más precisa que mis propias pisadas que caminaban hacia donde no lo saben todavía.
Hoy he visto a un ciego que con su mirada me enseñó que la bondad y la verdadera maravilla del hombre se puede ver con los ojos del corazón, y al hacerlo, compuso en un segundo la ciega visión que yo tenía del mundo...de mi mundo.
Hoy estuve con un ciego que al encontrar el camino de regreso y decirme "gracias", arrebató mis sentidos para llevarme al terreno de las incógnitas no respondidas y allí preguntarme...si el ciego no seré yo.
20100617
Una historia alternativa de un debate de hueva
20100615
Diálogos inconclusos (i)
+ ¿Dónde has estado todo este tiempo?
- Donde siempre he vivido y donde nunca me he movido.
+ ¿Y por qué jamás te apareciste?
- Porque a pesar de que los días corrían nuestros pasos caminaban a otro ritmo.
+ ¿A qué veniste?
- No lo sé, dímelo tú.
+ ¿Que lo diga yo?, no entiendo.
- ¿Quieres hablar?
+ ¿Hablar...de qué?
- De lo que quieres
+ ¿De lo que quiero?, ¿qué es lo que quiero?
- No lo sé, es una respuesta que tiene que venir de tí.
+ ¿Y lo tengo que contestar ahora?
- ¿Quieres hacerlo otro día?
+ Es que...es que no...es que no sé todavía qué es lo que est...
- Tranquilo, regreso después.
+ ¡No, espera! ¿Y de qué hablaremos a tu regreso?
- No lo sé, ese día lo sabremos.
Hacer cosas pequeñas que resulten en cosas extraordinarias
El reloj marcaba las 21 horas, momento justo para salir de la guardia de hoy. Apagué la computadora y aproveché para ir al baño para hacer lo correspondiente y también para revisar quién estaba por las oficinas a semejante hora de la noche, para mi sorpresa, habían dos compañeros que normalmente se van temprano, uno alto y otro de estatura media. Al regresar del baño me topé con el alto y me preguntó: "¿qué fue ese ruido?, ¿fue una alarma?", lo miré sorprendido y le contesté: "pues no escuché nada, pero si hay algo repórtalo". Nos separamos para regresar cada uno a sus oficinas, cerré la mía y al salir me despedí de ellos.
Solo pensaba en llegar a casa para comenzar a escribir y pensaba en la crónica que haría. Cuando llegué a la puerta de salida -que tiene tres elevadores y al lado están las escaleras-, la imagen me llamó la atención: estaba la oreja derecha de la Asistente del Jefe pegada a la puerta del elevador de la derecha como queriendo escuchar algo que no se percibía con facilidad, cuando vió que estaba a punto de tomar las escaleras me comentó de una manera muy casual como si fuera algo común: "se quedaron dentro del elevador unas personas, pero no alcanzo a oir muy bien quiénes son". Me quedé sin palabras, y solo asentí con la cabeza porque la Asistente regresó a su escritorio, mis compañeros por casualidad estaban llegando a la escena. Me dirigí hacia el elevador de la derecha y también les pasé la noticia: "dice la Asistente que hay personas que se quedaron dentro del elevador, me parece que no se puede mover el elevador". El chico alto imediatamente hizo una asociación de ideas para concluir: "¡entonces lo que se oyó fue el elevador!, ya se me hacía raro por qué había sonado tan fuerte".
Imediatamente tratamos de abrir las puertas del elevador con nuestras fuerzas empujando uno hacia un lado y el otro hacia el lado contrario, lo único que pudimos abrir fueron tres centímetros que no pudimos mantener debido a la fuerza del elevador, pero ese hueco nos dio esperanza para poder abrirlo todo, así que empezamos a buscar algún objeto al rededor de los escritorios que pudiera entrar en ese hueco y hacer palanca. Creíamos que nuestros conceptos de física básica parecían tener buenos resultados, y si encontrábamos algo que por sus características físicas nos ayudara con la palanca -sin albur- podríamos abrir las puertas del elevador y sacar a las personas. Dentro del desorden de algunos escritorios, encontramos una manguera de plástico duro como de 30 cm, y un bate de béisbol un poco usado pero lo suficientemente duro para usarlo como queríamos.
Mientras hacíamos el hueco para meter la manguera, nos dimos cuenta que el elevador estaba 30 cm más abajo que el piso en el que nos encontrábamos, mi compañero Alto comenzó una breve conversación con las personas de adentro: "¿cuántas personas hay?", de adentro se escuchaba una voz de mujer con voz inquieta, nerviosa y con miedo: "¡somos tres personas, dos mujeres y una niña!". Repetí la información para mi compañero de estatura media que no había escuchado, y el Alto volvió a preguntar: "¿qué pasó, se atoraron?", durante ese mismo periodo pudimos meter en la parte baja la base del bate y creíamos que con eso lograríamos el objetivo, pero la respuesta de la señora nos sorprendió: "¡no nos atoramos, se cayó el elevador!, nosotros nos subimos en el cuarto piso y cuando se cerró la puerta se vino abajo hasta aquí. Aquí dice que es el primer piso, pero no estamos seguras". Los tres nos quedamos sorprendidos con lo que nos dijo la señora y traté de decirle algo que les tranquilizara: "ok señora, bueno, nosotros estamos tratando de abrir la puerta del elevador, ya trajimos un bate para hacer palanca, así que ahorita las sacamos, por favor quédense tranquilas".
Intentamos hacer palanca para abrir la puerta, pero no podíamos, cuando llevábamos al límite la resistencia del bate nos dábamos cuenta que se podía tronar, y si sucedía eso tendría consecuencias peores, así que trajimos un tubo metálico delgado y pensamos que con el bate y el tubo podíamos abrir la puerta, pero el tubo se dobló y nuestras esperanzas se desvanecieron. Sin embargo, dejamos el bate entre las puertas para que les entrara aire a las personas atrapadas y pudieran ver ligeramente que estábamos haciendo todo lo que estaba en nuestras manos para sacarlas. Mientras hacíamos esto, el poly de la entrada -que no cuenta con las mejores características para ese puesto- subió a donde estábamos y dijo: "¿están atorados?, ¿y no se puede abrir?", mi compañero Alto se volteó y solo movió la cabeza de un lado al otro para negar a la segunda pregunta, porque para la primera, la respuesta era más que obvia. Cuando ví que la ayuda del poly no era fructífera, pregunté si no teníamos un teléfono de emergencia, pero el poly con su gran preparación atinó a decir: "ps se supone que están los de Protección Civil, pero ps ya se fueron, 'ora sí que no hay nadie", "y ¿no tenemos un número al que debamos llamar para un caso como estos o más grave?", le pregunté, pero nunca llegó su respuesta.
Mientras tanto, mis compañeros seguían tratando de abrir la puerta hasta que observamos que en la parte superior de la puerta había un seguro del elevador -como el de una puerta- que no permitía separar las puertas en esa parte, porque de la mitad hacia abajo ya habíamos abierto la puerta más de 20 cm, pero no fue suficiente. Así que comenzó el peregrinar de las personas, una y otra comenzaron a subir para ver primero qué había pasado, y después -si su inteligencia les daba para algo- trataban de opinar y de gastar las opciones que ya habíamos usado y que no funcionaron. Dentro de todo el peregrinar llegaron los esposos de las señoras con mucho espanto y queriendo utilizar su fuerza y su gordura de más de 90 kg para abrir las puertas. A pesar de que habíamos explicado que no se podía debido al seguro, los señores nuevamente intentaron abrir pero no tuvieron suerte.
Llegó la segunda poly -femenina-, y el encargado de mantenimiento general. A los 35 minutos de nuestros esfuerzos llegó un cuerpo de rescate de dos personas, y luego otro cuerpo de rescate de dos personas, en total ya eran 6. Después de ellos llegaron más policías, y más policías y más policías. Todos ellos preguntaban lo mismo, intentaban lo mismo que ya les habíamos explicado, y no llegaban a nada. A mí se me ocurrió proponer que los sacaran por arriba del elevador -como en las películas- o nivelar el elevador con el piso porque tal vez eso es lo que no permitía quitar el seguro de las puertas del elevador. Después de que habían 18 personas en el piso y cerca del elevador, mis compañeros y yo decimos retirarnos porque pensamos que no podíamos aportar nada más ya que los policías y los rescatistas se habían organizado para nivelar desde la maquinaria el elevador para luego abrir la puerta con una llave especial.
Al bajar las escaleras, las sirenas de las ambulancias y de las patrullas hacían un escándalo poco habitual en un edificio de gobierno. Al filo de las escaleras llegó un equipo de rescatistas de los bomberos del DF para continuar con el auxilio. A los dos minutos que habían subido los bomberos para apoyar a los demás, salían con mucha tristeza las personas rescatadas y sus esposos. Las lágrimas de la niña le dieron el toque de escándalo al suceso. Detrás de ellas comencé a contar a los que "ayudaron" en el rescate: "uno, dos, tres...ocho, nueve...catorce, quince..." Fueron en total 23 personas rescatistas las involucradas para este suceso, más mis compañeros y yo fuimos un total de 26 personas.
Cuando salieron todos los rescatistas, la Asistente del Jefe se acercó a nosotros y nos dijo: "ustedes son los héroes, porque intentaron sacar a las personas del elevador, sino hubiera sido por ustedes, quién sabe qué hubiera pasado". Su comentario alegró mi corazón y me hizo sentir como una persona importante a pesar de que para mí solo fue un pequeño acto que cualquiera hubiera hecho si se encontrara en mi lugar. Sin embargo, es la primera vez que alguien me da un reconocimiento así, y se siente ¡padrísimo!. Así que de ahora en adelente me propuse hacer cosas pequeñas que puedan resultar en cosas extraordinarias para la comunidad.
20100611
El tiempo es lento desde aquí
20100610
Usando las redes sociales en una nueva etapa
20081008
Solo eso...
Dedicado para tí, inspirado en tí, pensado en tí...sigamos adelante a pesar de todo y de todos...
Recuerdo que así fue, que estábamos y nos encontrábamos en algún lugar o en otro.
Recuerdo inclusive que venías y me amabas, así con tu forma, con tu estilo.
Recuerdo que pensé que era normal y te dejé que viajaras a mis adentros y a mis afueras.
Recuerdo que creía en lo sublime, en lo mágico, en la ilusión de ser uno mientras no sabíamos quiénes éramos.
Recuerdo que lo soñé así, así como fue, y recuerdo que en mis abruptos te soñé también a tí.
Recuerdo que me aferré a un sueño y que tú dibujabas mágicamente una pintura que nunca fue ni sería el escenario donde decías que viviríamos.
Recuero que mis metas eran las tuyas y que tragué las mías solo por complacer tus caprichos y desavenencias
Recuerdo que dejé de ser yo para que actuaras en mí y nos amáramos como tú querías y cuando tú querías.
Recuerdo que olvidé a mi familia y abandoné a mis amigos para refugiarme en ti y pensar en lo venidero y seguir dibujando lo que desde siempre sabías que no sería.
Recuerdo que en las profundidades de mi alma resarcía las heridas de tus incongruencias con mis ingenuas ilusiones de amarte como a nadie.
Recuerdo las promesas y la conjugación de nuestros verbos en cuarta persona: nosotros, ¡qué maravilloso! yo decía.
Recuerdo que fuiste poco más que salvaje y poco menos que noble cuando te atreviste a mirarme a los ojos y decirme sí.
Recuerdo que yo lo permití y decidí aventurarme sin importar dónde naufragar porque el corazón creía que sería en tus arenas.
Recuerdo que eso y todo aquello que alguna vez vivimos se construyó como un nido debajo de un árbol escondido de tus peligros.
Recuerdo que las palabras que dijimos se escribieron sobre la tierra con la que hoy cubro tu funeral y tu luto.
Recuerdo tu piel, tus manos, tu cuerpo y cada parte con la que decías amarme aunque hoy he aceptado que es sustancia descompuesta.
Recuerdo después de todo esto, que pensé que nos amábamos, pero hoy sabemos que nos dañamos
Recuerdo antes de todo, que quería ser feliz, y hoy que he visto mi vida pasar, volveré a ser feliz por mí…y sin ti.
Solo eso...
20080710
CONTIGO QUIERO
Háblame de lo que hiciste a la espera del regreso
Y de aquellas travesuras vividas con amigos.
Quiero platicarte los lugares que he visitado,
Compartir contigo la alegría de la que me he llenado,
Y también contarte los retos que he vencido.
Acércate y hazme sentir en un solo abrazo,
El deleite de tu piel, tu aroma y labios,
Solo quiero anclarme en tus adentros.
Habla Corazón de cómo me esperabas en silencio,
Mientras yo te admiro y te contemplo labio a labio,
Soñándome contigo hacia ningún lado.
Quiero contigo Corazón, que hoy y solo por hoy,
Nos quedemos en silencio, respiremos, nos tomemos,
Digamos todo… y hagamos todo…en un solo beso.
20080707
POR TU NOMBRE EN LAS ALTURAS

He encontrado en los aires de este viaje formas de tu nombre en las alturas, y busco por arriba del vuelo tu presencia de ser alado allí en el Edén de donde seguramente Corazón, te enviaron como una bendición.
Giro y vuelvo a girar divisando con alegría aquella nube cerca del campo que forma la primera letra de tu nombre, y yo, amante del campo donde te conocí, vibro al disfrutar que la hierba hace recordarte por tu nombre.
Las nubes florecen en esta altitud y platican conmigo añorando ser suaves como tus labios: tersos, delicados y sensibles, pero al tomar una muestra de ellas llega la decepción y ahora soy yo quien te pide por tu nombre para hacerte venir y hacerme besarte.
Te guardo así, como aquella vista en las alturas donde no distingo entre el cielo y tu hogar de amor, donde aquella visión de claridad me hace sentirte así, transparente, lúcida en la razón y diáfana al amor.
En el cenit del mundo preparo el discurso que te hable con los versos vibrantes a tu piel y que al desenvolverse se esparza por tu nombre en las alturas buscando que el astro de la vida tome el mensaje hasta el quicio de tu ventana y te despierte cada mañana hasta mi regreso.
Trajino el tiempo del que soy dueño para tu nombre, platicando contigo en tu recuerdo y permitiéndote el paso a lo que en este cuarto de tiempo medité desde lo profundo, haciéndolo mi estandarte y entregarlo a ti mujer como yo lo imaginaba.
Y si sales a buscarme recibirás una sorpresa Corazón mío al tenerme con los brazos bien abiertos forrado de amor llamándote por tu nombre, y aquí en las alturas, nos fundiremos al calor de la vida dentro de tus brazos alados porque te darás cuenta que llegué a tu casa del Edén, siendo tristeza para aquellos que no lo comprenden, y paz y alegría para aquellos que nos entienden.
Sergio Alan
20080617
Érase una historia

Érase un día natural y simple como los hay,
Érase el día de la complicidad del cielo, del agua y de la tierra,
Érase que éramos nosotros los cómplices de ti y de mí…
Érase una historia de tus pasos y los míos en Tierra Santa.
Érase la fusión del frío y del calor,
Érase la iglesia que cantaba en la campana,
Érase el cenit que se adueñaba del tiempo,
Érase una historia donde éramos dueños de nuestra libertad.
Érase la benevolencia de la lluvia y la neblina,
Érase que nos uníamos con las de Filio,
Érase el atrevimiento a conocer y cruzar los ríos,
Érase una historia de cascadas de felicidad.
Érase una peña por razones casuales,
Érase que nos conocíamos al hablar,
Érase tu rostro iluminando el café del lugar,
Érase que me atreví a dedicarte canciones.
Érase una historia de dos corazones,
Érase una historia de palabras con sabor a magia,
Érase una historia de sueños al viento y al encuentro,
Érase una historia después de un lustro,
Érase una historia sin distancias.
De vuelta
20080220
De la escuela y cosas secundarias
Mientas estoy tomando la clase de finanzas, comencé a pensar en el pasado cuando lloraba si mi papá o mamá me dejaban en el kinder y les gritaba que no se fueran, que no me dejaran allí, que se quedaran. Y me río porque a mis 5 años con mamila en mano me aferraba, gritaba y daba patadas para me soltara la profesora y me dejara ir con mis papás que ya los veía cruzando la puerta de la escuela....
Después de 20 años, me encuentro en una escuela que tiene de los mejores prestigios a nivel nacional, en instalaciones con internet inalámbrico, profesores bien preparados y muchas cosas que consideres importante en una universidad de alto nivel.
Durante esos años han pasado muchas cosas y hasta el 2006 cuando entré a trabajar me di cuenta que siempre he amado a la escuela. Quizás no faltan los que terminan cansados y quejumbrosos, también estarán los ñoños (muy matados) que piensen que la escuela es lo único que existe en el mundo.
Yo soy de los que piensan que la combinación de la práctica y la teoría es una dualidad muy valiosa donde se pulen mutuamente. La escuela es un lugar donde aprendes cómo deben ser las cosas, en palabras de un amigo: "el deber ser". Y al salir de ella, cuando estás en el mundo de los güamazos, los golpes, las mentadas y las mentes cerradas, entra en conflicto el conocimiento con la praxis y tienes dos opciones: seguir lo que dicen los cánones, o seguir la línea que te pinten los demás.
Hace poco leí en el blog de un amigo algo sobre la melancolía de la escuela, y me uno al sentimiento, ya que en el periodo que dejé de estudiar tenía ganas de volver a tomar un libro y recuperar el tiempo que perdí echando relajo en las clases de Planeación de Producción porque ¡no entendía nada en mi trabajo!.
Ahora que estoy de regreso, disfruto el periférico a las 6 de la tarde cuando muestra al "Popo" escondiendo el sol y poniendo el cielo rosa aún a pesar de las cosas que pasen en el trabajo y en la carretera.
Me encanta entrar a la universidad y saber que será una tarde bonita al lado de chavos que tienen ganas de crecer igual o más que yo y que seremos, si el destino lo decide, compañeros de inversión o de cualquier trabajo. También cuando llega el profesor con la voluntad de compartir si experiencia y su enseñanza; y cuando comienza a escribir en el pizarrón y muestra sus diapositivas siento que el conocimiento entrará automáticamente a mi cerebro, aunque al terminar me doy cuenta de que no es cierto y vuelvo a mi realidad de ignorante.
Confieso que una adicción que tengo es la de comprar libros, porque cuando llego a mi casa les quito el plástico y...mmm....ahh!! ¡Ese olor!...¡ese perfume a nuevo de las hojas!, y cuando paseo por las páginas....mmmmm........aaaaaaahhhhhhhh!!!! Me enamoro de la clase, de la materia y de todo lo que se relacione con ese tema. Y si es un libro de literatura, ni se diga, comienzo a leerlo y me siento el protagonista del escrito.
Pero bueno, solo quiero compartir que la escuela nos da mucho y nos dice hacia dónde ir, cómo se deben hacer las cosas, dónde, con quién, y todo eso que supone el deber ser.
Agradezco a la vida, a mi familia y a mis amigos que están y han estado para apoyarme a continuar, y que me han impulsado sin saberlo al escuchar sus historias, sus retos, sus metas y sus sueños porque he coincidido con ellos y he querido conseguir muchas cosas que de nosotros ha nacido.
Se que soy de los pocos con educación universitaria en nuestro país, y pretendo aprovecharlo para que, según mis sueños adolescentes, pueda apoyar a impulsar a crecer a más jóvenes y ayudar a mi país a su desarrollo.
Ojalá tú también aproveches tus estudios no solo para beneficiarte, sino para también impulsar a nuestro país.









